Última actualización: 20 de enero de 2021

Cabría pensar que los ladrones evitan a la policía. En muchas partes del mundo, los delincuentes de todo tipo tienen motivos de sobra para temerla. Primero se enfrentan a una paliza y luego a la cárcel (y quizás incluso a más palizas). En Alemania, la historia es diferente.

Los delincuentes ya no solo temen a la policía, ¡sino que incluso asaltan comisarías! Esto volvió a ocurrir en Berlín en enero de 2021, en el distrito de Biesdorf. Junto a la comisaría hay un amplio aparcamiento donde se estacionan vehículos incautados. Al parecer, estos vehículos alimentan la imaginación de los criminales. Algunos sirven como prueba en procesos penales. ¿Qué podría ser más obvio que ir allí y destruir las pruebas? Según las estadísticas oficiales, la policía de Berlín ha registrado 44 robos de este tipo en los últimos diez años, tal como informó el periódico "BZ".

Los ladrones dieron su mayor golpe en julio de 2017, poco después del espectacular robo de la moneda de oro "Gran Hoja de Arce", cuyo valor asegurado ascendía a 3,75 millones de euros. En aquel momento, se guardaban pruebas con rastros de ADN de los presuntos autores en una comisaría de policía en Berlín-Schöneberg. Los ladrones irrumpieron y destruyeron las pruebas de ADN con un extintor de espuma.

Desde entonces, a más tardar, la policía alemana parece haberse convertido en el hazmerreír de los clanes árabes y turcos, y será necesario tiempo y medidas drásticas para revertir esta tendencia.