Última actualización: 10 de junio de 2021

El presidente Recep Erdogan es considerado un garante del orden público en Turquía. No tolera las estructuras criminales, al menos no en territorio turco. Basa su poder en el aparato estatal turco y en su leal partido, el AKP. Durante años, ha instado a los turcos residentes en el extranjero a preservar su identidad lingüística, religiosa y cultural, pero por lo demás a comportarse conforme a la ley.

Pero ¿podría ser que las declaraciones de lealtad de Erdogan a los sistemas legales de otros países sean meramente una fachada y que de hecho esté jugando un doble juego?

En todo caso, ésta es la sospecha que ha levantado el conocido mafioso turco Sedat Peker en una reciente declaración pública. Así lo informa el diario “Tagesspiegel”. Según el informe, Peker revela en YouTube flujos de dinero ilegales desde Turquía a la organización criminal “Osmanen Germania”, que ahora está prohibida en Alemania.

No se dice que cualquiera sea responsable de estos flujos de dinero mafiosos, sino Metin Külünk, miembro de la junta directiva del partido AKP de Erdogan. El alcance de este flujo de dinero aún se especula: se dice que asciende a al menos cientos de miles al año, o quizás incluso a millones.

¿Qué gana el AKP de Erdogan al proporcionar dinero a las bandas mafiosas turcas en Alemania? La respuesta es: control. Quien crea dependencia mediante pagos constantes también puede desahogarse cuando le parezca oportuno.

Sedat Peker ha sido considerado un tipo duro en Turquía desde que anunció públicamente su intención de "bañarse en la sangre de los enemigos de Erdogan". La posibilidad de una guerra civil también podría ser beneficiosa para Erdogan y sus aliados en suelo alemán. Y esta posibilidad, al parecer, aún existe: aunque la organización "Osmanen Germania" está prohibida, sus seguidores no han sido expulsados de Alemania; viven entre nosotros.