Última actualización: 5 de junio de 2026
El 4 de junio de 2026, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en Luxemburgo dictó una sentencia definitiva sobre las prestaciones económicas para los solicitantes de asilo en Alemania y otros países de la UE, lo que impulsará enormemente el turismo de bienestar mundial (Número de caso C-621/24). En esencia, esta sentencia equivale a otorgar a todos el derecho a recibir pagos monetarios del tesoro público alemán, independientemente de si residen legalmente en Alemania o no.
Dinero por no hacer nada
Los jueces de la UE emitieron su fallo en respuesta a una solicitud de revisión judicial presentada en 2024 por el Tribunal Federal Social alemán (caso número B 8 AY 6/23 RBSG), que debía evaluar la reducción de las prestaciones sociales, y en particular la retención de las ayudas económicas (en lugar de las ayudas en especie), para los solicitantes de asilo cuyos procedimientos de asilo se rigen por la jurisdicción de otros países de la UE, de conformidad con el Acuerdo de Dublín II. La respuesta fue inequívoca: el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) exige a Alemania que proporcione no solo ayudas en especie, sino también ayudas económicas a los solicitantes de asilo fraudulentos que residen ilegalmente en Alemania.
El dinero a cambio de no hacer nada es un incentivo clave para que los turistas que buscan beneficiarse del bienestar social emprendan el arduo viaje a Europa, con el fin de viajar de un país de la UE a otro y ver qué oportunidades surgen para obtener un ingreso más o menos sin esfuerzo.
Servicios para el bienestar mental
Además, según el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, no solo los solicitantes de asilo fraudulentos, sino también los que presentan solicitudes falsas, tienen un derecho exigible a sentirse cómodos en Alemania. Su bienestar mental es importante. «Legal-TributeOnline» escribe sobre esto:
Además, las ayudas económicas para cubrir las necesidades básicas son indispensables para que las personas afectadas alcancen un nivel mínimo de autonomía. Les permiten adquirir no solo vivienda, alimentación y vestimenta, sino también artículos de primera necesidad y enseres domésticos. Asimismo, garantizan un nivel mínimo de participación en la vida social y cultural. De este modo, las ayudas económicas contribuyen a asegurar el sustento del solicitante y a proteger su salud física y mental.
Con esta sentencia, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea asesta el golpe de gracia a la UE. Proporcionar financiación a todos los ciudadanos alemanes, independientemente de su derecho a residir en la Unión Europea, es objetivamente inasequible. Los políticos no tendrán más remedio que replantearse y revisar el concepto de la UE como comunidad jurídica cuasiestatal.
¡Acabemos con la justicia de la UE antes de que ella nos acabe a nosotros!

Es evidente que estos abogados de la UE han perdido todo contacto con la realidad.