Última actualización: 23 de octubre de 2025
En octubre de 2025, el canciller alemán Friedrich Merz declaró en una conferencia de prensa en Potsdam:
"Pero, por supuesto, todavía tenemos este problema en el paisaje urbano, y es por eso que el Ministro Federal del Interior está ahora en el proceso de habilitar y llevar a cabo devoluciones a gran escala".
Con ello, Merz abordó públicamente los problemas de la esfera pública y los combinó con la exigencia de una mayor repatriación de los inmigrantes que viven en Alemania sin permisos de residencia suficientes. Esta declaración provocó fuertes críticas, especialmente desde la izquierda. Los Verdes la calificaron de discriminatoria y divisiva, La Izquierda acusó a Merz de desprecio por la humanidad y el SPD exigió distanciarse de tales declaraciones.
No se ha publicado ningún informe de la AfD sobre este asunto en los medios públicos ni en la prensa nacional. Sin embargo, las declaraciones de Merz sobre seguridad y espacios públicos coinciden estrechamente con las posturas que la AfD ha mantenido durante años. No obstante, mantiene una estricta distinción formal, lo que demuestra que las coincidencias de contenido no conducen automáticamente a una acción política conjunta.
Este ejemplo pone de relieve una contradicción central en la política de Merz: si bien aborda temas que atraen a los votantes de la AfD, al mismo tiempo aplica una política de cortafuegos estricta. Merz enfatiza inequívocamente que la CDU no busca la cooperación con la AfD, ni a nivel federal ni estatal. Sin embargo, dentro del partido, existen corrientes que buscan permitir solapamientos pragmáticos en cuestiones sustanciales, como la migración, la seguridad interna o las infraestructuras. Merz ejerce una presión considerable para suprimir estas tendencias y presentar a la CDU al exterior como un partido centrista.
La contradicción se hace especialmente evidente al considerar los objetivos de sus políticas: en cuanto al contenido, Merz aborda temas que movilizan a los votantes de la AfD, pero formalmente mantiene una barrera. El error de Merz reside en creer que puede complacer a todos; de hecho, parece estar constantemente cortejando el apoyo de La Izquierda. Su esperanza de recuperar a los votantes de la AfD es ilusoria: ni logrará satisfacer a todas las corrientes internas del partido ni podrá realmente recuperar a los votantes de la AfD. Los votantes que siguen de cerca la política han reconocido claramente estas posturas desde hace tiempo.
Un aspecto particularmente negativo de esta estrategia es la insistencia inflexible de Merz en fortalecer su propia posición y la de la CDU, cueste lo que cueste. Comete errores constantemente en el proceso. Visto objetivamente, parece indiferente al rumbo de Alemania; su propio éxito es primordial, mientras que la CDU queda relegada a un segundo plano.
Los temas que Merz aborda en relación con las "plazas públicas" gozan de un amplio apoyo público. La encuesta de INSA del 20 de octubre de 2025 muestra: AfD 27%, CDU 24,5%. Los votantes con interés político observan que la estrategia de Merz no aprovecha las coincidencias de contenido para implementar soluciones pragmáticas. Podría implementar lo que plantea en relación con las "plazas públicas" de inmediato, pero no con Los Verdes, el SPD ni La Izquierda, ya que estos partidos rechazan tales medidas.
Los acontecimientos políticos actuales demuestran claramente que la mayoría de la población espera políticas claras y coherentes que prioricen la seguridad, el orden y la soberanía estatal. Este sentimiento se refleja tanto en los resultados de las últimas elecciones federales como, aún más claramente, en las encuestas más recientes. Ahora le toca a Friedrich Merz y a la CDU tomar una decisión sin consideraciones tácticas ni juegos partidistas: o seguir la voluntad mayoritaria de la población o seguir contando con el apoyo de la izquierda política. Las maniobras tácticas para beneficio propio no darán resultados a largo plazo, ni para el partido ni para el país.
Conclusión: Las políticas de Merz se encuentran en una tensión entre la alineación sustancial con los temas de la AfD y el distanciamiento formal. Esta doble estrategia genera contradicciones evidentes tanto dentro del partido como en la percepción pública. Mientras intenta servir a todas las partes, la CDU se enfrenta a la decisión de implementar consistentemente la voluntad política mayoritaria del país o mantener un estancamiento táctico. Fundamentalmente, muchas de las medidas propuestas por Merz son prácticamente inviables dentro de la actual coalición con el SPD de izquierdas.

