Última actualización: 11 de abril de 2020
A finales de marzo, el Ministerio Federal del Interior aparentemente elaboró un documento de estrategia confidencial sobre la crisis del coronavirus, que ahora se ha publicado en línea. Mira aquí. Esto nos da la hoja de ruta del gobierno para los próximos meses.
La evaluación fáctica incluye: Sin las drásticas medidas actuales, cuyas consecuencias económicas son devastadoras, alrededor de un millón de personas morirían a causa del coronavirus solo en Alemania. Nuestra situación actual puede interpretarse como una especie de combinación de la «gripe española» de 1919 y la «Gran Depresión» de 1929. La diferencia radica en que, en esta ocasión, la pandemia y la recesión económica se producen simultáneamente, en lugar de con 10 años de diferencia.
Dado que cada evento terrible conlleva trastornos similares, el gobierno federal planea flexibilizar gradualmente las restricciones actuales a partir de mayo. Simultáneamente, se ampliarán las pruebas de coronavirus. Cualquier persona que dé positivo y pueda infectar a otros deberá guardar cuarentena, posiblemente no solo en casa, sino también en el hospital en circunstancias aún por determinar.
Esto equivale a ir a la cárcel para quienes puedan infectar a otros.
Cualquier persona que dé negativo en la prueba de COVID-19 puede comprar libertad de movimiento: con una aplicación en su teléfono móvil que le permite identificarse. Una vez conocido el número IMEI de un teléfono móvil, cualquiera puede determinar la ubicación del dispositivo y, por lo tanto, de la persona que lo lleva, incluso a través de sitios web gratuitos.
No hay mucho que puedas hacer al respecto después: una vez que el genio sale de la botella, es difícil volver a meterlo dentro. Si yo, querido lector, conozco el número IMEI de tu teléfono celular, sé dónde estás, a menos que tires el dispositivo o lo deslices en el bolsillo de la chaqueta de otra persona.
El objetivo de las actuales campañas públicas contra el coronavirus es, según la frase final del artículo, «una nueva relación entre la sociedad y el Estado». Esto, sin duda, ocurrirá, de una forma u otra.
¿Por qué se hace público este documento ahora? ¿Será una coincidencia? —Mi apreciación es: No, la publicación es intencionada. El documento pretende concienciarnos de la gravedad de la situación; pretende infundirnos miedo. ¡Y sin duda lo consigue!
La élite política y económica mundial no está planificando ni dirigiendo esta crisis, sino que se está dejando llevar por ella. No actúan, sino que reaccionan. No intimidan a otros, sino que se sienten intimidados. Desarrollan planes, pero no saben realmente hacia dónde se dirigen.

