Última actualización: 4 de septiembre de 2021

Heiko Maas aún no ha dimitido. Su propia debacle política en Afganistán y la de su colega ministra, Kramp-Karrenbauer, no lo han afectado ni le han dado motivos de reflexión. En cambio, ya está haciendo planes para el futuro del país en el Hindu Kush. Se supone que los talibanes implementarán estos planes con el dinero de los contribuyentes alemanes.

Maas analiza la situación en Kabul con su habitual astucia:

La mayoría de la gente no podrá salir de Afganistán debido al cierre de fronteras. Por eso necesitamos ayudar al pueblo afgano ahora, y para ello también necesitamos hablar con los talibanes.

Así lo cita el “Welt”.  Según informes, Maas pretende negociar con los talibanes. Se espera que garanticen el respeto de los derechos humanos en Afganistán, especialmente los derechos de las mujeres. Para ello, se proporcionarán 475 millones de euros antes de finales de año, de los cuales 100 millones ya se han comprometido. El próximo año se dispondrá de más financiación.

Las cifras han aumentado recientemente hecho público por Deutsche Welle.

No pasará mucho tiempo antes de que Maas anuncie un gran éxito político: los talibanes le prometen todo lo que quiere oír. Y a cambio, solo recibirán los pocos cientos de millones de euros que estaban destinados a Afganistán. ¿Apostaste a que sí?

Sin embargo, hay un pequeño fallo: ¿quién supervisa realmente cuántas promesas de los talibanes se cumplen en las montañas y en las numerosas aldeas de Afganistán? ¿Quizás Annegret Kramp-Karrenbauer tenga alguna idea al respecto?