Última actualización: 5 de diciembre de 2019
El mundo entero está indignado –y con razón– por el asesinato en Berlín, en agosto de 40, de un checheno de 2019 años con pasaporte georgiano: Zelimkhan Khangoshvili. Se alega que su asesino actuó en nombre del Estado ruso. Los medios alemanes culpan personalmente a Putin del crimen. No aportan ninguna prueba que respalde la afirmación de que una agencia estatal rusa, o incluso el propio Putin, ordenara el asesinato. El asesino, que se encuentra en una prisión alemana, no ha hecho tales declaraciones.
El hombre se llama Vadim Krasikov. Viajaba por Berlín con un pasaporte ruso falso. Los documentos de identidad falsos, incluidos los alemanes, son un negocio floreciente. Cuestan entre unos pocos cientos y miles de euros y se ofrecen en línea con papeles auténticos y sellos auténticos. Sólo búscalo en Google.
Por tanto, el pasaporte no prueba ninguna actividad estatal rusa.
El debate sobre el asesino y sus posibles clientes deja en un segundo plano la apasionante cuestión de quién fue realmente Zelimkhan Khangoshvili.
Este checheno, nacido en 1979, luchó contra soldados rusos como comandante de un grupo terrorista islamista en la Segunda Guerra de Chechenia, de 1999 a 2009. Era sospechoso de estar involucrado en el asesinato de numerosas personas.
¿Por qué Zelimkhan Khangoshvili vivió en Berlín sin ser molestado hasta su muerte en el verano de 2019? Sencillamente: Porque Alemania se ha convertido en un refugio para terroristas de todo el mundo. Y porque es inherentemente difícil reconstruir los detalles de una guerra y utilizarlos para elaborar una acusación.
El asesinato de Khangoshvili fue una injusticia y un escándalo. Sin embargo, este escándalo fue precedido por otro: el de la estancia del asesino islamista Khangoshvili en Alemania, aparentemente sin temor al acoso de las autoridades policiales alemanas.
Esta parte del escándalo de Zelimkhan Khangoshvili es políticamente importante, especialmente porque plantea la pregunta: ¿a cuántos otros asesinos y terroristas está protegiendo actualmente Alemania?
La única respuesta posible es: No lo sabemos. Ni siquiera sabemos cuántas personas hay actualmente en Alemania. El gobierno ha perdido el control. Y los políticos no hacen nada para poner fin a esta situación intolerable. De lo contrario, tendrían que dar un giro radical y devolvernos a los alemanes algo que habría evitado con seguridad este asesinato y muchos otros: fronteras seguras.
Foto superior: Comandante islamista Zelimkhan Khangoshvili en la Segunda Guerra de Chechenia | Foto inferior: Víctimas de islamistas chechenos en una fosa común, licencia CC, Natalia Medvedeva


