Última actualización: 25 de mayo de 2026
Alemania como centro de educación es cosa del pasado. El más nuevo Estudio de UNICEF sobre el bienestar infantil en Europa. Revela y confirma objetivamente lo que todos en el sector educativo ya saben: la tasa de analfabetismo en Alemania se está disparando y el sistema educativo alemán está en caída libre. En cuanto al bienestar infantil, Alemania ocupa ahora el puesto 25 de 37 países.
Bajas habilidades de lectura y matemáticas
Alrededor del 40% de los jóvenes de 15 años no alcanzan los estándares mínimos en lectura y matemáticas. Alemania está creando una clase social con desventajas educativas que ya no podrá acceder a profesiones altamente cualificadas. Las perspectivas de futuro para una proporción cada vez mayor de jóvenes en Alemania son la delincuencia, empleos mal remunerados o una dependencia de por vida de la asistencia social.
No solo UNICEF, sino también la mayoría de los medios de comunicación y los actores políticos ignoran el problema fundamental de la crisis educativa alemana: muchos niños de primaria hablan poco o nada de alemán al comenzar la escuela porque en sus familias solo lo conocen como lengua extranjera. Sin un dominio adecuado del alemán, les resulta difícil seguir las clases. Este desastre es consecuencia de las propias políticas migratorias.
Consecuencias de la política de inmigración
Las políticas de inmigración pueden tener éxito si van acompañadas de una adquisición inmediata e integral del idioma. Están condenadas al fracaso si su magnitud —como ha ocurrido en Alemania durante décadas— supera la capacidad de enseñanza del idioma.
Alemania es un país prácticamente desprovisto de recursos naturales. El único recurso que ha impulsado la creciente influencia económica de Alemania en el mundo desde 1871 ha sido la educación y la formación práctica de su población. Este recurso ha sido destruido con éxito por políticos ineptos, cuyas acciones han llevado al analfabetismo de segmentos cada vez mayores de la población.

Las consecuencias económicas objetivas son tan nefastas como las de una guerra. ¡Crear ruinas sin armas!