Última actualización: 17 de septiembre de 2025
BMW, Mercedes y Audi están trasladando puestos de trabajo de Alemania a Hungría. Así lo informa Business Insider. Esta medida podría refutar a los analistas económicos que afirman que la industria automotriz europea está muerta y que pronto será absorbida por China.
Cinco factores han hecho que Hungría sea más atractiva como lugar de negocios que Alemania:
Los costes laborales en Hungría son significativamente más bajos que en Alemania. El año pasado, el promedio fue de tan solo 14,10 € por hora, mientras que en Alemania, la friolera de 43,40 € por hora lastra el país. La calidad drásticamente superior de la mano de obra alemana hace tiempo que no justifica los costes, aproximadamente tres veces superiores.
En particular, Hungría ha logrado avances significativos en el nivel educativo de su población durante los últimos 15 años. Esto establece un marco importante para la calidad del mercado laboral del país. Por ejemplo, la tasa de analfabetismo funcional en Hungría rondaba el 25 % en 2010, pero ahora es considerablemente menor. En Alemania, 6,2 millones de personas tienen un nivel de alfabetización bajo, lo que corresponde a una tasa de analfabetismo del 12,1 % de la población adulta.
La discrepancia entre países en cuanto a los costos de la energía es significativa. A finales del año pasado, un kilovatio-hora de electricidad costaba 10,3 céntimos en Hungría. En Alemania, era casi cuatro veces más caro, 39,4 céntimos. Sin embargo, la electricidad en Alemania no es cuatro veces mejor que en Hungría.
Otra ventaja para Hungría como sede de negocios es la estrecha cooperación económica entre el gobierno de Orbán y China. En la industria automotriz, esta cooperación desempeña un papel clave, especialmente en el acceso a baterías asequibles. El gobierno alemán, por otro lado, mantiene un distanciamiento con China y prioriza las estrategias de distanciamiento político sobre los intereses económicos de la industria alemana.
El último factor también es inherentemente político: mientras Alemania está lejos de reducir las trabas burocráticas al desarrollo económico, Hungría está construyendo carreteras donde las empresas que generan empleos las necesitan. Budapest da luz verde a los inversores nacionales y extranjeros, mientras que la clase política alemana parece haberse resignado a que la recesión sea una condición permanente.
La diferencia en la producción industrial entre Alemania y Hungría todavía es enorme, pero los políticos alemanes y húngaros están haciendo grandes esfuerzos para reducirla.

