Última actualización: 5 de junio de 2018
La declaración del portavoz federal de la AfD, Alexander Gauland, de que 12 años de dictadura nazi fueron una “mierda” en 1.000 años de historia alemana, en gran medida exitosa, no sólo ha provocado una tormenta de indignación en los medios de comunicación y en el establishment político, sino también un debate controvertido dentro del espectro político liberal en Alemania.
El diputado de la AfD en el Bundestag, Uwe Witt, criticó duramente a su colega parlamentario con especial dureza. En Twitter, se disculpó "con todos los conciudadanos judíos y las víctimas del régimen nazi, así como con sus familias, por esta increíble trivialización por parte de nuestro líder". El semanario "Junge Freiheit", considerado conservador y cercano a la AfD, calificó la declaración de Gauland de "un desliz preocupante".
Ahora bien, Alexander Gauland no solo es un importante impulsor político de la AfD, sino también una persona con amplia experiencia política. Esto plantea la pregunta: ¿Por qué Gauland provoca?
Respuesta: Cálculo.
El grupo parlamentario de la AfD en el Bundestag realiza un buen trabajo en sus comisiones. Pero el público nunca se entera. Los medios de comunicación suprimen declaraciones sofisticadas, preguntas ingeniosas y discursos sutiles de los representantes de la AfD, mientras que informan periódicamente al público sobre actividades similares de representantes de otras facciones del Bundestag. ARD, ZDF, RTL y otras emisoras silenciarían a la AfD si sus representantes no provocaran ocasionalmente.
Alice Weidel aprendió de Alexander Gauland. Cuando habló recientemente sobre las "chicas con velo" en el debate presupuestario, el escándalo fue claramente planeado y funcionó. Si simplemente hubiera organizado un debate sereno sobre las cifras, probablemente ni siquiera se habrían considerado como una nota a pie de página.
Esto crearía una impresión —fácticamente incorrecta— de inactividad entre los votantes. Y quien parezca inactivo no será reelegido.
Conclusión: Sin provocaciones ocasionales o, alternativamente, sin un cambio significativo en el panorama mediático alemán, que por ahora no está a la vista, la AfD tarde o temprano quedaría políticamente fuera del panorama.
Fotografía de arriba: Licencia CC Olaf Kosinsky / Skillshare.eu

