Última actualización: 11 de mayo de 2026
Cinco millones de personas han visto y escuchado el podcast sin guion de Ben con Björn Höcke en YouTube. Esto no estará exento de consecuencias. En un Artículo de opinión en "Die Welt" El ministro de Estado de Cultura, Wolfram Weimer, quien recientemente fue criticado por ser supuestamente un opositor al extremismo de izquierda, deja claro que es necesario actuar dentro del sistema político. Weimer afirma: "Si YouTube es la nueva televisión, se necesitan nuevas reglas".
Los nervios están a flor de piel.
Tales declaraciones distan mucho de ser inofensivas. Y aunque existan dudas sobre si la conflictiva y al menos parcialmente paralizada coalición gobernante, compuesta por políticos de izquierda, podrá implementar una ley de censura efectiva contra YouTube, X, Facebook, TikTok y otras plataformas a medio y corto plazo, es urgente examinar detenidamente los planes formulados por Weimer.
Dos ideas son fundamentales: Weimer quiere "normas para la visibilidad —para figuras prominentes— del contenido políticamente relevante y una "verificación de edad vinculante".
Planes de censura masiva
¿Qué significa esto?
Los proveedores de las plataformas en cuestión ya no deberían ofrecer contenido políticamente indeseable a un gran número de usuarios de internet, sino simplemente mantenerlo oculto.
Además, si el contenido se considera políticamente inapropiado, solo debería ser accesible para los usuarios que hayan presentado una prueba de edad y sean mayores de edad.
Cada día, decenas de millones de personas en países de habla alemana usan YouTube. No se dispone de cifras precisas sobre el porcentaje de usuarios que han verificado su edad con Google, la empresa matriz de YouTube. "Los expertos del sector estiman que se sitúa en un porcentaje bajo o medio de un solo dígito", afirma ChatGPT.
¿Corea del Norte como modelo a seguir?
Esto significa que la gran mayoría de los usuarios de YouTube ya no verían contenido como la conversación espontánea de Ben con Björn Höcke si las "normas de visibilidad para famosos" y la "verificación de edad obligatoria" que atormentan la mente de los políticos ávidos de censura se convirtieran en ley.
Esto sería similar a una intranet alemana censurada, inspirada en la de Corea del Norte. No sería ni más ni menos que el fin de la libertad de expresión digital en Alemania.


Estos planes son tan audaces como peligrosos. Están luchando para evitar ser destituidos de sus cargos mediante votación.